Tras un partido en el que los jabatos fueron en inferioridad hasta el final, el conjunto de Carlos Villar consiguió una victoria en el descuento.
Rocío Bravo
El partido se disputó en la capital valenciana, donde se trasladaron amigos y familiares de los rugbiers para vivir este maravilloso encuentro en el que los conquenses lucharon hasta su último minuto, en el que literalmente, se llevaron los puntos. Con el equipo al completo por primera vez, los 23 jugadores sacaron actitud y garra.
Guillermo García, capitán del equipo, cuenta que “hemos empezado flojos, nos han hecho tres ensayos en 15 minutos”, lo que se tradujo en 17 puntos a 0 . El rival jugaba “bastante rápido”, pero los jabatos se han “rehecho” y pronto empezaron a remontar con una fuerte melé, llegando a hacer un ensayo que barrió al rival unos 15 metros. La delantera de los verdinegros era el punto neurálgico de la ofensiva y, de entre las cualidades a explotar en el rugby, decidieron anteponer fuerza a velocidad. Una apuesta arriesgada que, en este aso, les salió de cine (17-14).
Sin embargo, y a pesar del brillante juego que estaban llevando a cabo los jabatos, el Rugby Valencia B asestó un ensayo que resultó crucial para que el equipo local se fuera al descanso con una ventaja de 10 puntos.
Con el segundo tiempo y las fuerzas renovadas, el conjunto de Cuenca se acercaba peligrosamente a los valencianos a través de un pateo de castigo que Paco de la Cruz encajó entre los palos (24-17). No contentos con eso, cuando el tiempo estaba llegando a los 60 minutos un ensayo, también de castigo, empataba el encuentro a 24 puntos.

Aunque la situación tras el descanso parecía “bastante igualada”, a medida que avanzaba el segundo tiempo, la situación volvió a recrudecerse para los jabatos. Como consecuencia de una sanción amarilla al conjunto de Villar, estos se veían de nuevo superados por un puntapié de castigo certero que sumaba 3 puntos al equipo rival.
A contrarreloj y sin descanso, los esfuerzos del “A Palos” por puntuar no cesaron. El XV volvió a tirar de su delantera para conquistar metro a metro el campo, haciendo una vez más su fuerza como pilar fundamental, realizaron un “pick and go” que permitió a Paco de la Cruz posar el ovalado bajo los palos. Esta jugada les otorgaba a los jabatos ventaja numérica en el marcador por primera vez en todo el partido: 27-29. Sin embargo, los conquenses aún no habían terminado y en esa misma jugada, Paco de la Cruz transformaba su ensayo a tiempo vencido y sumaba dos partidos más al acta definitiva del encuentro (27-31).
Estos puntos han resultado fundamentales para que el club despegue con el objetivo de salir de la “zona roja” de la tabla. Por ello, en la próxima jornada, los del ovalado deberán conservar la fuerza que demostraron en este último encuentro en la ciudad alicantina de Denia.
