Joseph Pilates fue un gran atleta. Sufría una enfermedad degenerativa de los huesos, una limitación que le impulsó a realizar ejercicios que aliviasen su dolor. Estudió el cuerpo humano y todas las técnicas existentes en aquella época, (nació en 1883). Sin embargo, no conseguían aliviar su dolor, fue por eso que unió los elementos más positivos de prácticas como el yoga, gimnasia, natación o boxeo, creando así el pilates.
Julia Olmo

Cada vez son más las personas que practican esta actividad física. Marta Guijarro, fisioterapeuta y profesora de pilates imparte esta disciplina que tal y como nos cuenta consiste en que “mientras una parte del cuerpo está contrayendo, la otra está relajando, con ejercicios de tonificación y de mejora postural. Trabaja mucho la elasticidad”.
Los expertos recomiendan practicar pilates todos los días, en torno a 10 o 15 minutos. Sin embargo, las clases que se dan en centros especializados, al ser grupales, dificultan que sea posible. “Cuando llevas a un ámbito más colectivo, es más difícil que todo el mundo pueda venir los 15 minutos recomendado cada día, entonces se planifica como el resto de las actividades para practicarlo 2 o 3 horas a la semana. Mínimo dos. La práctica correcta sería hacer cada día 20 o 30 minutos en casa o donde quieras.”
Una actividad que podemos realizar todos los días sin necesidad de perder mucho tiempo y que nos aporta múltiples beneficios. Uno de ellos es la paciencia corporal, “que tú seas más conscientes de tus alteraciones posturales, de por qué te está molestando una zona en concreto, sobre todo a nivel de la espalda, cómo corregir esa postura para que se alivie el dolor, esas tensiones. Todo esto a nivel corrección postural y además, mejora la circulación, mejora la elasticidad, tonifica en general”, nos cuenta Marta. Además, todos podemos practicarlo, no entiende ni de edad ni de género, aunque Marta nos cuenta que “en la niñez y en la infancia, más que nada porque el tipo de patología es diferente, no porque no se pueda practicar, tiene menos sentido, vas a tener menos beneficio, pero no está contraindicado”.
Pilates en embarazadas
El pilates es único. Sin embargo, a lo largo de los años han surgido variantes. Se puede trabajar con pelota, con bandas elásticas, con un aro para hacer trabajo contra resistencia o puedes enfocar los ejercicios a embarazadas. Este último tipo de disciplina ha extendido mucho su práctica y son muchas las embarazadas que lo practican en los meses de gestación. Aunque el método es el mismo, los ejercicios que se utilizan son los que más pueden beneficiarte en ese momento de tu vida. ¿Por qué? Marta nos lo explica: “por las alteraciones posturales que tienes debido al embarazo, porque puede que se tenga problemas de circulación en las piernas… se enfocan un poco más los ejercicios a mejorar esos problemas.” Ayuda a mejorar la respiración en el parto reduciendo la falta de aliento en el mismo, fortalece los músculos del suelo pélvico, ayuda a la relajación y mejora el sueño.
Falsos mitos
Sin embargo, a pesar de todos los beneficios de la disciplina, no se libra de los falsos mitos. Marta nos los ha desmentido.
¿Si no tienes elasticidad no puedes practicarlo?
Marta: No, precisamente, alguien que no tiene elasticidad se va a beneficiar mucho de practicar pilates porque va a mejorar mucho la elasticidad. Le va a costar más hacer los ejercicios al principio pero eso no significa que no pueda realizarlo. De hecho, está indicado para aquellas personas que quieran ganar elasticidad.
No puedes practicarlo si tienes alguna lesión
Marta: Eso no es cierto, tienes que hacerlo con un profesional de la salud. Si tú tienes una lesión necesitas que alguien te oriente un poco.
El pilates no es una actividad física, no trabajas.
Marta: No es un ejercicio aeróbico, no vas a sentir el cansancio digamos como cuando vas a correr o hacer bici, que la sensación de cansancio o de fatiga es de “cuánto he hecho”. Con pilates la sensación no es igual, no es que no trabajes, pero son ejercicios más estáticos, más de contracción isométrica, estás más fijo en una postura. A nivel aeróbico se trabaja menos pero porque tiene otros objetivos, no es que no sea deporte. Al final tonificas, fortaleces, mejoras resistencia, mejoras la elasticidad… que es un poco lo que se busca con otro tipo de ejercicios.
Con las dudas resultas… ¿a qué esperas para practicarlo?